Descripción
Se
han identificado hasta tres estadios culturales o ciudades
de las que actualmente se ha conservado y es claramente
visible la última de ellas. El origen de la Ciudad I,
de la que apenas se conservan restos, se relaciona con
la llegada de gentes de cultura hallstáttica, de clara
filiación indoeuroea y se extendería desde el siglo
VII a.C. hasta la segunda guerra púnica (218 a.C.).
Con esta primera etapa se vincula una extensa necrópolis
de túmulos situada al pie del cabezo. La ciudad II se
construyó sobre la ciudad anterior con un esquema urbanístico
distinto en un momento de plena iberización extendiéndose
a lo largo de la acrópolis y rodeada de un recinto amurallado
con acceso por la vertiente sur del que se conserva
el anillo superior. La ciudad III, visible en la actualidad, se edificó
sobre las ruinas de la anterior y su urbanismo está
claramente sometido a influencias itálicas como demuestran
la presencia de un templo "in antis" de planta clásica,
un edificio termal, viviendas domésticas de atrio central
y otros importantes hallazgos muebles como restos de
un grupo escultórico en bronce. La ciudad sufrió una violenta destrucción tras un terrible asedio durante las guerras sertorianas, en algún momento comprendido entre los años 80 y 76 a.C.
El Cabezo de Alcalá, descubierto a finales del siglo XIX, constituye uno de los yacimientos arqueológicos de época íbero-romana más importantes de España. A los primeros trabajos
de Pablo Gil y Gil sucederían las excavaciones y estudios
de conocidos investigadores como Juan Cabré, Antonio
Beltrán y, en las últimas décadas, Miguel Beltrán Lloris.
|