Localización

La necrópolis de El Cabo se localiza a unos dos kilómetros al Noroeste dell actual casco urbano de Andorra, sobre una pequeña loma en la cabecera de la Val de Ariño desde la que se domina la impresionante explotación minera a cielo abierto que destruyó el poblado al que pertenecía, situado al otro lado de la Val. Para acceder al lugar hay que tomar la carretera A-223 en dirección a Albalate del Arzobispo y desviarse a la izquierda a la altura del kilómetro 14,200 en dirección a un corral de ganado. Se recomienda dejar el vehículo junto a él y ascender hasta la pequeña loma a pie que se encuentra a unos 300 metros.


 
 

Descripción
La necrópolis de El Cabo se sitúa a unos 400 metros al sur del poblado ibérico del mismo nombre, ya desaparecido, y está compuesta por un total de seis túmulos funerarios de planta circular. Aunque la necrópolis se encontraba intacta en el momento de su descubrimiento tres de las tumbas estaban parcialmente destruidas por la erosión. Los túmulos de El Cabo están compuestos por un simple empedrado de piedras calizas, de tan solo una o dos hiladas, colocados en disposición circular con medidas variables entre 1 y 3 metros de diámetro. En su interior, y siempre en la zona central, se depositaron bajo simples lajas o losas de piedra urnas de cerámica hechas a mano con restos de huesos humanos incinerados junto con algunos escasos adornos metálicos de bronce (pulseras, brazaletes, anillas…). La necrópolis fue descubierta en el año 2000 por José Antonio Benavente. En 2005 y 2006 la necrópolis fue excavada en su totalidad y, tras su consolidación y puesta en valor, incluida en la Ruta Iberos en el Bajo Aragón.

Cronología
La necrópolis de El Cabo de Andorra se ha situado a mediados del siglo V a.C. en la misma época en la que se habitó, durante tan sólo unas pocas décadas, el vecino poblado ibérico del mismo nombre.