Localización

El poblado ibérico de Els Castellans se sitúa justo en la divisoria de partición de los términos municipales de Cretas y Calaceite. Para acceder al yacimiento el mejor camino es el que parte de Cretas del que se sitúa a una distancia de unos 7 kms. siguiendo la pista que discurre por el hermoso barranco de Calapatá donde se descubrieron magníficas muestras de arte rupestre levantino a principios del siglo XX que serían poco después arrancadas de su contexto original por Juan Cabré y trasladadas al Museo de Arqueología de Cataluña. El camino de acceso a Els Castellans está señalizado desde Cretas excepto en su tramo final que presenta importantes dificultades para el paso de vehículos turismo. El yacimiento está pendiente de consolidación y se encuentra en fincas privadas por lo que no se recomienda su visita hasta la total finalización de los trabajos de recuperación del mismo.


 
 

Descripción
El poblado, de unos 70 x 30 m. de ejes mayores, fue excavado en su práctica totalidad por P. Bosch Gimpera entre 1910-12 y se sitúa en el sector NO de una pequeña elevación de terreno constituida por tres cimas amesetadas en dirección SE-NO en las que se conservan distintos restos de época ibérica. Las excavaciones pusieron al descubierto un interesante asentamiento con disposición urbanística de calle central con casas de planta rectangular adosadas a sus lados. En el norte, esta calle central acaba en unas escaleras que permiten el acceso a un gran bastión que protege por ese lado el asentamiento. El bastión, de forma curvilínea, presenta en algunas zonas una potencia de hasta 9,5 metros y es macizo, salvo por un espacio cuadrangular en el centro y dos espacios absidiales abiertos hacia el interior. Por delante de este potente bastión, se identifican dos antemuros alternados con dos fosos poco profundos. El acceso original se practicaría desde la zona suroeste, donde habría una rampa de acceso y una escalera con varios muros escalonados. En el lado contrario se encuentra una poterna rupestre, excavada en la roca, que se cubriría con una trampilla de madera.

Cronología
La ocupación del cerro en el que se asienta el Castellans puede situarse entre la segunda mitad del siglo VI y la segunda mitad del siglo II a.C.