El poblado ibérico de La Guardia fue objeto de excavaciones parciales a cargo de P. Atrián y M. Martínez en los años 70 del siglo pasado. Los restos descubiertos se extienden sobre todo por la ladera Norte donde aparecieron distintos muros de aterrazamiento de mampuestos conformando pequeñas terrazas sobre las que se construyeron viviendas y espacios de planta rectangular y, en uno de sus extremos, un gran torreón de planta circular con un apoyo central. En la zona media de la ladera, se conservan restos de un posible recinto defensivo con una zona de acceso al poblado. En los campos de labor situados en la base oriental del cerro se excavaron posteriormente parte de unas termas de época romana.








